martes, 27 de octubre de 2009

Reseña sobre La educacion de los Niños en America Latina


Debido a que el texto a reseñar lo encontré en internet como un ensayo anónimo, entonces me gustaría pensar que el autor no es una sola persona, sino todos los seres humanos que creemos que la letra nos convertirá en mejores personas, que a medida de que alguien conozca su historia, podrá cambiarla para bien, creo que cada uno conoce su biografía por eso no la publicare, además, seria un trabajo bastante tedioso.
En este ensayo tan jugoso si se podría decir, hay demasiadas ideas para quedarse simplemente con una, pero como el tiempo es corto y debemos actuar rápido, desarrollare las tres o cuatro más importantes y claras, pues ya se nos hizo tarde para educar al mundo.
El autor como la mayoría de escritores y de conocedores del tema de sociedad y enseñanza nos está tratando de comunicar, que lo más importante es el hecho de cultivar a los niños en los temas de educación de una manera amena para ellos, por la cual tomen el hecho de aprender como una diversión y no como algo que sería mejor ver televisión que estudiar.
En cuanto a otros aspectos nos comunica que la premisa antigua, casi prehistórica que dice: “La letra con sangre entra”, no de una manera textual, pero nos da a entender que ya ese tipo de filosofía esta pasado de moda, mandado a recoger.
Y como un gran humanista que es, no lo puedo decir por su historia, porque no la conozco el autor trata como el factor más importante, el factor que a las personas las tenemos que educar de una manera como lo que somos, como seres humanos, personas de carne y hueso que sufren, y gozan, claro dando gratificaciones y castigos pero siempre teniendo en cuenta que no somos maquinas y que todos somos diferentes.
Dando ejemplos de la materia a estudiar en América latina y comparándola con otros continentes, trata de una manera ferviente el tema que como se está tratando a los aprendices de las ciencias en América es una forma totalmente inadecuada, pues el futuro es ahora y las instituciones siguen enseñando como hace cien años, así que lo que viene es innovar de una manera más justa y humana, claro sin pasar por alto varias cosas rescatables del pasado.

Citando al autor “Rol de los maestros: en Asia los maestros en comparación con sus colegas latinoamericanos, suelen dedicar más tiempo a dialogar entre sí sobre la manera de enseñar ciertas materias.”, los estudiantes en Latinoamérica y los países menos avanzados, es muy interesante como ven el estudio, por ejemplo tomando experiencias propias a alguien que vaya a la universidad o al colegio, una mañana a las siete en punto, no va a decir; “hey me encanta ir a la universidad porque voy a aprender”, sino que se escucha mucho más a menudo cosas como “Que pereza me toca esa materia otra vez” o “Ese profesor me la tiene montada”, desde ese momento nos estamos equivocando, pues si un joven ya tiene pereza de ir a aprender, va a ser muy difícil poderle enseñar algo, no importa que sea lo más insignificante, pues ya está predispuesto a no aprender.
Así que esto es lo primero que nos dice se debe cambiar en las escuelas o universidades no deben existir enemigos, o por lo menos no de profesores, sino amigos, tutores personas en quien confiar cualquier duda y que impulsen a los estudiantes a vivir en la academia porque quieran y no porque les toca, claro respetando siempre el rango de cada persona, pero sin tanto protocolo ni pompa.
No solo en las cátedras de humanidades, sino en las más difíciles como matemáticas o que no tengan mucho contacto profesor-alumno, pues son las más importantes para construir el futuro como seres humanos para seres humanos.

En el sitio de los que ya fueron educados, pero deberían seguir asistiendo al colegio, aun mas que los niños, comenta: “Pues de qué vale que la escuela responda a las demandas de la sociedad actual, si al contrario, nos empapamos cada vez más de corrupción, el mal ejemplo y pésimas actitudes que contradicen los valores humanos que tanto cuesta inculcar.”
Lo primero que tenemos que aprender es a no hacer trampa, a respetar a los otros, a respetarnos a nosotros mismos, a tener un sentido de comunidad, a apreciar el valor del trabajo. Sentirnos pertenecer a una historia, a una tierra. ¿Está nuestra escuela formándonos en esos principios? Que la gente haya tenido una costosa educación no significa que sea bien educada: parte de la violencia que sufrimos no es fruto de personas mal educadas; basta ver los periódicos para entender que hay gente que escribe con odio y con violencia; uno de los mayores males de nuestras sociedades, la corrupción, suele ser obra de gente que lo han tenido todo.
Pienso que todos aprendemos del ejemplo de los mayores, como el leguaje, incluso nuestra manera de ver el mundo. Por otro lado, creo que aprendemos por lo que escuchamos, pues la opinión lanzada y escuchada nos va formando por medio de los matices que tiene el aspecto del mundo para cada sujeto, debido a esto se debe impulsar el debate ameno y respetuoso y no como estamos acostumbrados en estos plátano-países a escuchar peleas groseras por ideales respetables pero por individuos irrespetuosos, ya que por lo menos cuando cambiemos esto los medios de comunicación no tendrán como desinformar a los que no pueden ir a una escuela.

Es interesante ver que hay personas que piensan que ciertas cosas no deberían ser permeadas por la tecnología como es dicho de la siguiente manera: “Innovación vs. Conservadurismo: América Latina se ha preocupado más por la innovación tecnológica en educación que por mejorar la calidad del aprendizaje y el acceso. En Asia, por el contrario estos dos problemas ya están resueltos, y se resisten a la innovación tecnológica en las aulas, a sabiendas que Japón por ejemplo, es uno de los pioneros en tecnología. En este aspecto cabe considerar que si bien es cierto que la tecnología e innovación es importante para el desarrollo, la mejora de la educación no se limita únicamente a ello. Habrán factores que conviene ser conservados y otros no, por tanto se necesita un equilibrio que no descuide la calidad del aprendizaje, de ahí que ni el mejor sistema educativo pueda quedarse estático, siempre necesitará adaptarse a los desafíos del siglo”, entendamos que la innovación es en cuanto a la tecnología y no a las ideas y/o proyectos para que la educación sea mas productiva y amena.
A menudo, cuando un niño llega a la escuela, los rasgos fundamentales de su educación y de su existencia ya están trazados, pues ya sea por la influencia de sus padres o la sociedad ya tienen afinidades, gustos y cosas que físicamente son distintos a los demas. Por eso es tan importante que desde la primera etapa de la vida se nos escuche y no sólo se nos enseñe. Ver a un niño como algo que hay que enseñar, enseñar y enseñar, es olvidar que cada uno es diferente, y según como entendamos esto y lo modifiquemos podremos darle la manera para que cada quien aprenda lo que debe y quiere.
“Un buen maestro no es sólo quien sabe hablar sino sobre todo quien sabe escuchar” no se quien lo dijo pero no podía estar mas acertado. Y por eso es tan nociva la sobreexposición a los medios de comunicación, que siempre hablan y nunca escuchan y la mayoría de las veces no dicen lo que es.
Por eso la educación que maltrata y que irrespeta, la educación que es obligatoria, es fuente de todos los males que aquejan a estas sociedades hoy en día. Sólo unas pocas forman realmente individuos y personas.
Definitivamente, como lo he venido diciendo desde las entradas y el proyecto la esto es un tema muy importante para todo el mundo y en especial a nosotros que nos falta mucho por mejorar, así que entre más personas sigan escribiendo cosas como estas y criticando por educar y no por perjudicar, cada vez avanzaremos mas, aunque no se debe entrar en palabras tan técnicas pues es un tema que nos interesa a todos.
El autor logra el cometido de convencer por medio de ejemplos y otros autores a los lectores de que una educación innovada en cuanto a la persona y observándola desde una manera mas humana, será uno de los pilares fuertes de América Latina si se logra convencer a todos lo implicados, desde el gobierno hasta el mismo estudiante de que con mas humanidad y menos protocolos y leyes que traumaticen el sistema académico, estaremos a la altura de sociedades del primer mundo, pero que si seguimos así desgraciadamente y como lo dije antes estaremos condenados a repetir nuestra historia, continuando siendo la sombra de los países asiáticos y europeos.

Texto Reseñado sobre la educacion

UNA EDUCACIÓN QUE PROMUEVA LOS DERECHOS DEL NIÑO Pensar en cómo se desenvolverá el escenario futuro latinoamericano dentro de unos años, mirándolo desde la perspectiva del niño, implica en primer lugar tener la suficiente humildad para reconocer los errores cometidos en la actualidad, pero a la vez, la necesaria valentía para corregirlos en el menor plazo posible, toda vez que si bien es cierto se contempla el derecho del niño a ser educado; sin embargo no siempre esta educación termina siendo de calidad para quien la recibe. La Convención sobre los Derechos del Niño, precisa en su artículo 28 que “El Estado es responsable de asegurar que la educación primaria sea gratuita y obligatoria, así como la disponibilidad de la educación secundaria y universitaria, sobre la base de la igualdad de oportunidades”. Seguido, el artículo 29 señala que “Esta educación debe tener en cuenta el pleno desarrollo del niño, el respeto a sus valores culturales y a su identidad, y la preparación para asumir una vida responsable en una sociedad libre”. Todos coincidimos en que los Estados latinoamericanos no se han desentendido en cuanto a su responsabilidad de impulsar una educación básica gratuita y para todos. Lamentablemente, la realidad nos lleva a afirmar que los efectos de esta formación son ineficientes, pues aún no permiten mejorar la calidad de vida de los niños. Ello se debe a múltiples factores, entre los cuáles se encuentra la casi anacrónica forma de gestionar la educación y la precariedad de sus contenidos. Detrás de estos dos aspectos también salen a flote otros tantos como el concebir a la educación como un ministerio que trabaja aisladamente de las otras áreas gubernamentales. Señalo esto porque los niños más pobres (generalmente de las zonas rurales o urbano marginales) no asisten a la escuela porque trabajan desde muy pequeños con el fin de ganar unas cuantas moneadas que les permita abrigar la casi perdida esperanza de poderse llevar un pan a la boca cuando finaliza la jornada diaria. Esta preocupación por alimentarse, más que por educarse, hace pensar en un replanteamiento de cómo gestionar la educación. Vista así, la única salida es que se generen iniciativas interdisciplinarias que integren programas sociales de salud, educación y empleo. Solo así será efectiva la posibilidad de que el niño aprenda bien, pues ya no estará preocupado por saber si comerá o no (puesto que sabe que sus padres tiene empleo), y también porque estará lo suficientemente alimentado. En cuanto a la precariedad de los contenidos, cabe señalar que éstos no estimulan al máximo las capacidades y talentos de los niños. Por ello deben reformularse desde cada ministerio tomando en cuenta que deben adaptarse no sólo a la realidad de cada país, sino también de cada zona local donde se aplique. Junto a ello, esta iniciativa no tendrá efecto su no se concibe un programa de capacitación a profesores para que aprendan nuevas herramientas en el impulso de estos talentos de la primera infancia, incidiendo en lo psicológico y neurológico. De otro lado, una educación que promueva los derechos de la infancia deben garantizar: que los niños participen activamente del proceso de aprendizaje (que no sean receptores pasivos) y que propicien la socialización. ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS El escenario futuro de la educación no puede olvidarse de orientar el desarrollo sustentable, el cuidado y preservación del medio ambiente. Asimismo, si se quiere que los niños se conviertan en ciudadanos responsables, exige que se impulsen actitudes democráticas desde las escuelas. La educación debe respetar el idioma nativo y la cultura de los niños, enseñar conocimientos para la vida práctica y promover una cultura contra la violencia. Éstos son los rasgos distintivos del escenario futuro educativo en América Latina. LA MORAL DE LA RESPONSABILIDAD Si se quiere tener Estados responsables en el ámbito educativo, primero debe partirse de la premisa que si se aumenta el presupuesto asignado a la educación, no necesariamente mejorará la calidad educativa. Por ello, los pocos recursos con los que se cuenta deben saberse invertir eficaz y eficientemente. Será responsable aquel Estado que dentro de las demandas educativas, priorice la educación preescolar, pues está probado que esta etapa es crucial para que el niño alcance su pleno desarrollo de forma integral y además tiene un impacto positivo en la vida adulta. 1 De otro lado, si se quiere que la educación prepare para asumir una vida De otro lado, si se quiere que la educación prepare para asumir una vida responsable, habrá que recordar los dos tipos de moral de las que hablaba Max Weber, en la conferencia “Politik als Beruf” (Múnich, 1919), quien señalaba que existe el hombre de convicción y el hombre responsable. Este último es quien adecua sus principios a una conducta que considera los efectos de lo que dice y hace, es decir mide las consecuencias de sus actos. Por tanto se preocupa por sabe cómo afecta lo que dice y hace en los demás, en el ámbito social. Si queremos verdaderamente formar persona responsables (con la moral respectiva de Weber), será el mejor logro y el más certero, pero del que actualmente carece América Latina. En ese sentido una demanda de la educación actual y futura, es que permita formar el carácter de los niños, que logre el dominio de sí en los educandos. Y por tratarse de un tema de formación humana, el secreto para llevarlo a la realidad es de un doble protagonismo: los profesores y los padres de familia, ambos educadores primordiales. Tal como se encuentra la sociedad actual, tan ciega frente a lo trascendente, si queremos ser consecuentes con el artículo 29 de los derechos del niño, los sistemas de educación deben propiciar programas no sólo de capacitación técnico-pedagógica a los profesores (que por cierto son necesarias porque les permite enseñar mejor), sino también programas que profundicen la formación humana de los profesores, que les lleve a solidificar su recta intención de apostar por la moral de la responsabilidad y contagiar con el buen ejemplo a sus alumnos. 3 ''Lifetime Effects: The High/Scope Perry Preschool Study Through Age 40''. David L. Kirp. Universidad de Berkeley. NY Times magazine del 21/11/2004. 1 ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS EL ECLIPSE EDUCATIVO DE LA FAMILIA Del mismo modo los padres de familia deben ser formados en escuelas para padres a fin de que su participación en la educación de sus hijos sea efectiva. No olvidemos que los padres tienen el deber y el derecho de ser los primeros educadores de sus hijos. Y cuando la familia por sus propios medios no puede invertir en la educación, el Estado tiene el deber de subsidiarla. Pero ello, no le exonera a los padres la responsabilidad de formar en el cultivo de virtudes a sus hijos. En América Latina, sucede que mas bien el Estado es el primer preocupado por educar a los niños, y los padres de familia, los últimos en interesarse en ello. Por tanto, la familia se encuentra tan eclipsada educativamente que se ha limitado a depender de una sociedad paternalista que le brinde todo a cambio de nada. Es deber también del Estado, asegurarse que la familia participe efectivamente de la educación de los niños. La realidad es tan cruda, que cuando se complica la situación educativa de un alumno, y después que el Estado ha puesto todos los medios (los que están a su alcance) para ayudarle, recién parece la agonizante responsabilidad de los padres en educar a sus hijos. Enfrentar esta compleja situación obedece a dos aspectos: por un lado, luchar contra ese paradigma cultural que ha llevado a las familias, a esperarlo todo de la sociedad y del Estado. Y de otro lado, que las instituciones educativas y gestores tienen el deben de pensar en proyectos innovadores que permiten formar padres de familia y a su vez, fomentar que se involucren gradualmente en la educación de sus hijos. Está claro que cuanto más se invierte en educación, en el largo plazo se reducen los niveles de pobreza y por tanto mejora la calidad de vida las personas. (Aunque ello no justifique que con sólo invertir mejora la calidad educativa). El Banco Mundial descubrió que la rentabilidad generada por las inversiones en educación primaria es alrededor de un 27% mayor que en el caso de las inversiones que se hacen en a mayoría de las demás esferas sociales. 2 Bernardo Kliksberg, en su libro “Más ética, más desarrollo”, alertaba sobre las altas tasas de desigualdad que impera en América Latina y afirmaba que esa desigualdad era la que generaba la pobreza. En consecuencia, una de las formas más contundente de terminar con esta desigualdad es mediante la educación. El asunto está no tanto en cuánto se invierte (mientras más mejor), sino en cómo se hace para que dicha inversión sea útil educativamente, que se maximice su utilidad. PRIORIZAR LA FORMACIÓN HUMANA Y LA CULTURA DE LA EXCELENCIA Es bien sabido que el nivel académico de los estudiantes latinoamericanos deja mucho que desear. En América latina, más de un 80% de los estudiantes de bajos ingresos no logran comprender lo que leen.3 Pero también es necesario reconocer que son pocas las instituciones educativas que forman en valores humanos a las personas. Por ello, uno de los retos de la educación en el siglo XXI, es educar muy buenos estudiantes en lo académico, pero también formar muy buenas personas en lo humano. Ello lleva a replantear la educación en función de 4 Dall, F.P. (1995), “Children’s Right to Education” en Himes, J.R.(ed.), Implementary The Convention on the Rights of the Child, la Haya: Martins Nijhoff. Borden, J., Ling, B. Y Myers, W. (1998), What Works for Working Children, Estocolmo Radda Barnen y UNICEF. 2 3 ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS 5 la persona. Es conveniente hablar de una educación personalizada, pues detrás de cada alumno hay una persona. Esta educación debe atender la singularidad, la autonomía y la apertura de cada ser humano. Por tanto exige que los educadores sepan qué es ser persona. Si uno de los fines de la educación es perfeccionar a la personas, no sería desatinado decir: “Dime qué concepto tienes de persona y te diré cómo educas”. Ello nos lleva a tomar conciencia de la tarea urgente de formar bien a los educadores del mañana. En su formación está la clave ara que el sistema educativo latinoamericano no fracase. Pensar así es ser coherentes con una cultura educativa centrada en la excelencia, más que el en éxito. En Latinoamérica, las instituciones educativas enseñan a cómo alcanzar el éxito, cómo triunfar, cómo ser el mejor. Lo que no enseñan es cómo salir del fracaso. Por eso se explica los altos índices de suicidio en los jóvenes y hasta en los adolescentes. La educación del futuro deberá estar marcada por esta cultura de la excelencia, en la que no sólo importa cuánto sabes sino cómo utilizas ese saber para el bien común social mediante un servicio desinteresado. POR UNA SOCIEDAD EDUCADORA En el ámbito rural o urbano marginal, la educación del futuro será ventajosa para los niños, siempre y cuando se busque un trabajo coordinado entre los padres de familia, la municipalidad, la escuela, el gobierno nacional e incluso el sector privado. Cada uno de éstos actores puede y debe aportar para promover sostenidamente la educación en aquellas zonas de difícil acceso. Las responsabilidades compartidas abarcan: alimentación infantil, disponibilidad y mantenimiento del local, remuneraciones de los maestros y dotación de recursos materiales. Ver así la educación es pensar en una sociedad educadora donde no sólo se le hace responsable a un actor, sino a la interactuación de todos aquellos que se encuentren íntimamente vinculados a la tarea de educar. En ese sentido la escuela por sí sola no puede transformar a la sociedad. Sin embargo, sí puede contribuir a que dicha transformación sea de calidad. La sociedad ha cometido el error de echarle en cara a la escuela la responsabilidad de todas las lacras morales con las que se convive en las calles. De ese modo, existe una actitud empecinada de culpas a la escuela como la causante de la inmoralidad que impera. Esta realidad es la que mayoritariamente se tiene en América Latina. Frente a ello, el reto educativo a futuro es propiciar una sociedad educadora donde todos nos hagamos responsables de la educación: profesores, padres de familia, directivos de escuelas, ciudadanos, empresarios, periodistas, profesionales en general, políticos y gobernantes. Todos ellos son educadores, aunque en mayor o menos medida, pero siempre las personas tenemos algo que aprender de los demás, y mucho de esto se ha perdido en Latinoamérica: el aprender del buen ejemplo, de las buenas prácticas. Son siete los actores sociales claves para generar una sociedad educadora del siglo XXI: la escuela, la familia, la iglesia, la sociedad civil, los medios de comunicación, el Estado y el sector privado. Menciono a la iglesia porque no hay que dejar de reconocerle su invaluable obra sáciela, y dentro de ella el impulso de la educación. Antagónicamente, no puedo excluir a los medios de comunicación, quienes no sólo 6 mayoritariamente desinforman a los ciudadanos sino mal forman la conciencia de los niños y adolescentes. Por tanto, los padres de familia y educadores debemos vigilar para que los medios no atenten contra la dignidad humana, mucho menos si se trata de un niño. Son muchas las evidencias que llevan a señalar que la sociedad actual latinoamericana en vez de propiciar una educación coherente de la persona, la sume en el más hondo precipicio de la modorra ética e intelectual. Si la educación se centra en la persona, la sociedad lo único que ha generado hasta ahora es odiarla no con la palabra, pero sí con los hechos. La sociedad se ha envuelto en las frívolas sábanas de la alevosía educativa. De ahí la importancia de construir una sociedad educadora a futuro, como mejor escenario para la formación de los niños. LECCIONES ASIÁTICAS PARA LA EDUCACIÓN LATINOAMERICANA Claudio de Mora y Aime Verdisco, precisaban en “Cómo mejorar la educación”, esas diferencias entre la educación en los países asiáticos y los latinoamericanos. Entre ellas, podemos destacar: Políticas educativas: en Asia se perfila una mayor capacidad del Estado para ejecutar políticas públicas que produzcan los resultados previstos y deseados. Al igual que éstos países asiáticos, América Latina históricamente ha asignado importancia particular al control central de la educación, pero a diferencia de ellos, no ha forjado vínculos adecuados y coherentes entre las políticas y los programas centrales, por una parte, y con las aulas reales, por otra. Distribución de los recursos: cuando realmente se llevan a cabo los desembolsos para el funcionamiento de las escuelas, las intenciones originales se transforman en inequidad pura y simple. Cuando es inequidad queda a la vista, los gobiernos y políticos inventan listan interminables de programas especiales para mitigarla y para redistribuir los recursos, con mayor o menos éxito. Los países asiáticos de alto rendimiento adoptan el método opuesto: empiezan por las inequidades y se aseguran de que los gastos en los presupuestos gubernamentales habituales se utilicen para mitigarlas. Esta es una solución práctica, sin embargo, por una serie de razones, América Latina no ha logrado adoptarla o implementarla. Prioridad del financiamiento: los sectores públicos de Japón y Corea del Sur no gastan más que el promedio mundial en educación. Lo que invierten en realidad no es considerablemente más que lo que gastan muchos países latinoamericanos. Ellos gastan de mejor manera y con mayor prudencia, pues asignan la parte principal a la educación primaria, que ha sido la prioridad declarada y real para los sistemas educativos de los países asiáticos de alto rendimiento. Mientras que por el contrario, sus pares latinoamericanos invierten de manera desproporcionada en la educación superior. Apoyo extracurricular de la familia: los países asiáticos se caracterizan porque las familias tienen un alto compromiso de educar a sus hijos a un alto costo y con gran sacrificio. Los padres no sólo gastan todo lo que ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS 7 pueden y frecuentemente renuncian a sus comodidades básicas, sin que también dedican una cantidad considerable de su propio tiempo a ayudar a los hijos a hacer sus deberes y a estudiar para los exámenes. Ejercen una gran presión sobre sus hijos para que tengan un buen desempeño y trabajen arduamente. Por el contrario en América Latina, la educación sigue siendo algo de lo que se encargan las escuelas, mas no los padres. Pedagogía y currículos: los objetivos de aprendizaje y los currículos en Asia se han simplificado, pues se asigna mucha importancia al dominio de lo básico antes de avanzar hacia temas más complicados. En América Latina, hay una preferencia por los currículos ambiciosos y enciclopédicos, en los que tareas extravagantes y destinadas más a graduar genios que a estudiantes promedio, ocupan el tiempo de la instrucción que debería dedicarse a alcanzar el dominio de lo básico. Rol de los maestros: en Asia los maestros en comparación con sus colegas latinoamericanos, suelen dedicar más tiempo a dialogar entre sí sobre la manera de enseñar ciertas materias. Luego este enfoque es aplicado en el aula, cuando se alienta a los estudiantes a trabajar en equipo. Innovación vs. Conservadurismo: América Latina se ha preocupado más por la innovación tecnológica en educación que por mejorar la calidad del aprendizaje y el acceso. En Asia, por el contrario estos dos problemas ya están resueltos, y se resisten a la innovación tecnológica en las aulas, a sabiendas que Japón por ejemplo, es uno de los pioneros en tecnología. En este aspecto cabe considerar que si bien es cierto que la tecnología e innovación es importante para el desarrollo, la mejora de la educación no se limita únicamente a ello. Habrán factores que conviene ser conservados y otros no, por tanto se necesita un equilibrio que no descuide la calidad del aprendizaje, de ahí que ni el mejor sistema educativo pueda quedarse estático, siempre necesitará adaptarse a los desafíos del siglo. EDUCACIÓN, DEBATE PÚBLICO Y POLÍTICA La educación en Latinoamérica necesita de un cambio profundo, si es que se quiere dejar una herencia digna para las futuras generaciones. Por ello, los siete actores sociales de lo que hablaba, tienen el deber de llevar al debate público, la consigna de transformar nuestra educación. Son ellos, quienes deben generar un modelo positivo de sociedad donde impere esta educación. Pues de qué vale que la escuela responda a las demandas de la sociedad actual, si al contrario, nos empapamos cada vez más de corrupción, el mal ejemplo y pésimas actitudes que contradicen los valores humanos que tanto cuesta inculcar. No permitamos que los niños nos perciban como personas incoherentes. La sociedad latinoamericana no puede seguir permitiendo por ejemplo que se use a la educación como arma de lucha política. Se ha relativizado tanto la educación que no se ha sido capaz de generar una consenso multipartidario ni multiempresarial, para llegar a un acuerdo que permita formular proyectos educativos nacionales en cada país y que tengan continuidad en el tiempo, que no se vean afectados por los cambios de los gobiernos de turno. Pues todos sabemos que los resultados en educación se miden en el largo plazo. Lo Estudio del Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos (CNI), titulado: “El mapa del futuro global”. Y el estudio elaborado por Rolf Linkohr, presidente de la delegación del parlamento Europeo para Sudamérica. 4 8 que sucede, es que América Latina padece de la enfermedad del “cortoplacismo”, ese querer ver los resultados inmediatamente, y así no vamos a llegar a buen recaudo. Es momento de terminar con esta decrépita actitud, pues no podemos seguir condenando a que América Latina siga en la más abyecta educación. Cualquier lector, al apreciar este ensayo se puede llevar la impresión de que peco de pesimista. Sin embargo, es no es mi intención ni mucho menos mi espíritu. Lo que trato de describir en esta modesta reflexión, es acercarlo al lector a la penosa realidad de la educación latinoamericana, mi intención es remover esa conciencia adormecida porque sí creo que se puede construir un escenario latinoamericano futuro digno donde los niños se eduquen como se debe. Pero ello no será tarea fácil, requiere del esfuerzo de cada uno de nosotros. Ya decía Aristóteles en “Política”, que “puesto que el fin de toda ciudad es único, es evidente que necesariamente será una y la misma la educación de todos, y que el cuidado por ella ha de ser común y no privado, a la manera como ahora cuida cada uno por su cuenta de la de sus propios hijos y les da la instrucción particular que le parece bien”. RESCATAR EL VALOR SOCIAL DEL MAESTRO Son varios los aspectos que vengo señalando como primordiales al momento de diseñar dicho escenario, en ellos no puede faltar el cambio de actitud en la valoración social del maestro. América Latina necesita una urgente inyección de educación integral que termine con esa mirada negativa y despectiva hacia quienes educan a los futuros ciudadanos. Dejémonos de necedades y empecemos a valorar al maestro como se lo merece. El maestro no trabaja con máquinas sino con personas, y además, trabaja en América Latina, lo cuál ya es un gran mérito. Es verdad, que en el sistema educativo existen maestros cuya formación profesional es deficiente, para lo cuál deben reformarse los sistemas de carrera docente en sus contenidos y evaluación. Pero más allá de ello, la sociedad latinoamericana debe quitarse la venda de los ojos y empezar a mirar positivamente a aquellos maestros que realizan una de las labores más dignas que existen. ¿Qué motivación va a tener un maestro de construir un escenario latinoamericano educativo próspero, si todos lo tratan como si fuera la última rueda del coche? Lo mismo sucede con los sistemas educativos nacionales, que en cada país se les relega como la última prioridad, aunque paradójicamente, la primera en las promesas electorales. Los actores sociales deben ser los primeros en rescatar el valor social que el maestro ha perdido. PREDICCIONES DEL FUTURO LATINOAMERICANO Existen dos estudios 4 que han señalado que dentro de unos cuantos años, América Latina dejará de estar en el horizonte del desarrollo mundial, y que su influencia será cada vez menor. Las causas en ambos estudios, ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS coinciden en la ineficacia gubernamental, el riesgo de que surjan líderes populistas que aprovechen la brecha entre ricos y pobres para consolidar su poder, el hastiado clima de corrupción, la carencia de sistemas de justicia independientes y un descuido atroz de la educación. Los únicos países de Latinoamérica, que según estas predicciones se salvarían, son Chile y Brasil. Todos sabemos que en ámbito educativo, quienes mejores posicionados se encuentran en nuestra región son Chile y Cuba. De modo que Chile será el país mejor indicado en América Latina, como el mejor ejemplo para que sus pares aprendan de cómo gestiona y dirige su educación. Desde ahora debe aprovecharse las lecciones aprendidas en cuanto a los proyectos innovadores que Chile desarrollan en el ámbito educativo. Considero que ningún latinoamericano desea que estas predicciones se cumplan, y el miedo de que se concreten se expresa por la alta tasa de inmigración hacia el exterior, sobre todo hacia los Estado Unidos y Europa. Pero también es evidente que la única forma de burlarse del destino, al que ciertamente nos condenamos, es educando a nuestros niños, invertir eficazmente en su formación, es el mejor regalo que le podemos brindar a nuestra región. La globalización continuará en los próximos años, marcada primordialmente en lo económico, por tanto se espera la firma de nuevos tratados de libre comercio. Y por tanto a futuro, se espera una mayor demanda de educación de calidad para capacitar a personas. El cuidado a futuro es que no se tecnifique la educación, que no se limite a formar buenos técnicos, sino como lo señalé anteriormente, buenas personas. ERRADICAR LA DESNUTRICIÓN Y EL TRABAJO INFANTIL No nos olvidemos que sólo con educación n vamos a poder brindarle a los niños una vida de calidad. No está demás señalar, como lo hicimos al inicio de esta reflexión, dos problemas que afectan directamente la educación infantil: la desnutrición y los niños trabajadores. Según la UNICEF, casi una tercera parte de los niños en los países en desarrollo está moderada o gravemente desnutrida. Asimismo, en Bolivia, Perú y Ecuador, el porcentaje de niños trabajadores ente las edades de 10 y 14 años, excede el 20%.5 Otras cifras que causan estupor, es que según UNICEF, unos 300.000 niños fueron reclutados como soldados y utilizados por guerrillas y ejércitos de todo el mundo. Si la educación es el principal alimento social, entonces ciertamente América Latina padece de una desnutrición crónica que la puede llevar, casi inconscientemente al suicidio formativo (académico y humano). Esta desnutrición social afecta en el campo ético a nuestros gobernantes, quienes no se terminan de convencer, que es momento de alimentar el anémico cuerpo educativo latinoamericano. Cuando escribía este ensayo, me 9 5 Interamerican Development Bank Bulletins, Washington, 21 de mayo. ENSAYOS SOBRE EDUCACIÓN EN ESCENARIOS FUTUROS 10 encontré en un bus local en Lima, a un niño trabajador, tenía aproximadamente 10 años, vendía caramelos. Se presentó al público así: “ Soy un niño trabajador, que se gana la vida honradamente, no quiero incomodar tu viaje, sólo quiero que me apoyes comprándome un caramelo, para poder tener algo que comer y llevarle a mi madre y mis hermanos que me esperan”. El sabor dulce del caramelo, no se compara en nada al sabor amargo que de la vida de cada uno de estos niños que día tras días recorren las calles de las capitales latinoamericanas. Si algo tenemos que hacer, para presentar un aceptable escenario futuro, es calmar esa hambre educativa, formar como buenos estudiantes y buenas personas a los niños, quienes no son futuro, sino un presente impostergable. Junto a ello, el resto de disminuir los niveles de desnutrición infantil y de niñez trabajadora. Respecto a los niños que se les utiliza como soldados, la comunidad internacional tiene un desafío importante: disponer de los recursos financieros necesarios, así como de dirigentes que impulsen el desarrollo infantil sobre la base de la educación y a la familia. Solo así permitiremos que el sabor dulce de los caramelos que venden nuestros niños de la calle, sean también percibidos por ellos, ya no por un momento pasajero, sino como garantía para toda su vida. Los actores sociales tienen la palabra, para hacer de nuestra educación latinoamericana, una educación más humana. Pues el trato educativo que reciben actualmente nuestros niños, se pierde en la desidia y la alevosía. Si queremos que América Latina progrese integralmente, seamos obsecuentes, dándoles a los niños, una educación de calidad que como derecho se merecen. CONCLUSIONES No es responsable predecir el escenario futuro latinoamericano educativo como meros espectadores, sí podemos señalar las condiciones en las que se dará la educación, y el ámbito tecnológico y comercial serán preponderantes, aunque no necesariamente redunden positivamente en la calidad educativa. Ya que hablamos de tecnología, su uso en la educación a futuro debe medirse cautelosamente para no mermar la capacidad de aprender del niño, mediante medios tradicionales y mejores en efectividad. De modo que a futuro, sería un error si se suplanta al maestro por un computador. De otro lado, el comercio entre los países demanda educar técnica y humanamente, sólo así se abre un buen desafío para el siglo XXI.



http://www.buenastareas.com/ensayos/Por-Una-Educacion-Mas-Humana/967.html